
Crónica de la Temporada 2013/2014
Hará ya largos meses, cuando un pequeño grupo de niñas se juntaron en la pista número tres de Hytasa. Unas venían de jugar el año pasado que querían volver a jugar esta temporada pensando en que sería algo similar a sus años anteriores. Otras habían decidido apuntarse, con la idea de "hacer algo" aparte del cole, o porque sus padres querían que sus hijas hicieran deporte. Nada más.
No eramos rápidas, no eramos muy espabiladas, no sabíamos botar el balón, no sabíamos llegar a la canasta, no sabíamos el reglamento: no sabíamos jugar.
Con el paso de los entrenamientos, fumos aprendiendo, más allá de lo puramente técnico, aprendimos que significaba tener compañeras, empezamos a comprender que cada una tenía que darlo todo por la compañera que tenía al lado porque sabía que esta haría lo mismo por ella. Comprendimos que el fallo de una era el fallo de todas, y que el éxito de una era el éxito de todas.
Empezamos la andadura en los juegos de otoño de la categoría mini para ir cogiendo experiencia y acumular partidos en nuestras piernas. Aquello no fue más que el inicio de una temporada de la que nadie esperábamos tanto.
Con el inicio de nuestra liga benjamín, el equipo había empezado a madurar. Comprendíamos el porqué del juego, entendimos que nuestro objetivo era superarnos en cada partido, sin mirar el marcador, solo mirando como podíamos aprender y mejorar más deprisa. Todos los equipos mejoran, todos los jugadoras evolucionan, la cave es cuanto y a que ritmo lo hacen. El problema, como todo en la vida, es que para conseguir mejorar en algo hay que dedicarle tiempo, y sobre todo esfuerzo, mucho esfuerzo... Muchos equipos pretender ganar un partido cuando el árbitro lanza el balón al aire... craso error. Un partido se gana en los entrenamientos, y no en la semana previa antes de un partido, sino en la suma de todos los que uno lleva de la temporada. Y no se trata de entrenar para ganar; nos estamos saltando los pasos más importantes: entrenar lleva a aprender, aprender lleva a mejorar, y mejorar te lleva a ganar.
A cada entrenamiento, nuestras chicas fueron dando pasos de gigante fruto de su sacrificio cada lunes, cada miércoles y cada viernes... Nos convertimos en leonas, y nos dimos cuenta de que así, esforzándonos tanto, podíamos conseguir algo con lo que no habíamos soñado antes: ser campeonas.
Y al final, a pesar de que la mayoría de nosotras no habíamos jugado antes, a pesar de las lesiones, golpes y todos los obstáculos del camino, el sueño se hizo realidad.
Por mi parte, no me queda más que aplaudir una y mil veces el esfuerzo de todas y cada una de nuestras leonas, y gracias por todo lo que me han aportado; por todo lo que me han enseñado. Gracias a también a sus padres, que desde el inicio estuvieron ahí, en los malos y buenos momentos, cuando parecía que todo iba bien y cuando parecía que todo iba mal, siempre estuvieron ahí, os lo he dicho mil veces, sin vosotros todo este sueño nunca hubiera sido realidad. Gracias a mi equipo técnico: a mi hermano Nata sobre todo que me tuvo que soportar en casa todos los días y que ha hecho que nunca perdiera la paciencia ni las ganas, a Fran que ha sido el mejor apoyo que podía haber querido tener para el equipo a pesar de que no tenia experiencia como entrenador su ilusión y sus ganas de aprender las prefiero mucho antes que la ayuda que me pudiera prestar alguien experimentado, y gracias a todas las personas que nos ayudaron en los entrenamientos. Gracias a todo los que han estado apoyando a este equipo, gracias a las muestras de apoyo recibidas durante todo el año y por todo vuestro ánimo.
Y vuelvo una vez más a felicitar a las protagonistas, a nuestras chicas, a nuestras leonas... Gracias a Marta, a Ángeles y a Desiree... el año que viene aunque no paseis a mini os prometo que seguireis siendo parte de este equipo como lo hemos sido este año. Gracias a Lucía D, a Lucia R, a nuestra capitana Maria, a Isabel, a Laura, a Julia, a Marina V y a Marina G. Siempre seremos Las Leonas!!
Ha nacido un nuevo equipo, nacido del cumplimiento de un sueño... pero cuando se cumple un sueño, surge uno nuevo, más grande que el anterior, más difícil de alcanzar... y al mismo tiempo eso significa que es más ilusionante de alcanzar, y que iremos con todavía más ganas de hacerlo realidad.
Hay quien dice que los sueños, sueños son... yo invito a todo el mundo a soñar... a soñar con tratar de convertir los sueños en realidad.
